Museo Van Gogh, Ámsterdam
Recibe más de dos millones de visitas cada año, por lo que es fácil hacerse a la idea de que es el museo más conocido de los Países Bajos. Posee obras de toda la trayectoria del pintor, desde Los comedores de patatas hasta Trigal con cuervos, la que terminó justo antes de morir. Donadas todas ellas por su hermano Theo, forman la colección de Van Gogh más grande del mundo.
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| Trigal con cuervos, de Vincent Van Gogh. |
Museo Picasso, Barcelona
En el centro del Barrio Gótico, este museo expone parte de sus primeros trabajos recordándonos que fue en esta ciudad donde el artista se formó. También podemos contemplar en él una colección de sus últimas cerámicas donadas por Jacqueline Roque, su viuda; así como fotografías tomadas durante su labor por el fotógrafo David Douglas Duncan.
Museo Magritte, Bruselas
Una inmersión en la mente del pintor surrealista y autor de la frase:
"Todo lo que deseo es enriquecerme con nuevos pensamientos intensamente emocionantes."
Y desde luego que las emociones fluyen en este museo donde al contemplar sus obras comprobamos que nada es lo que parece, sintiéndonos parte de un entorno completamente enigmático.
Galería de Pinturas de los Maestros Antiguos, Dresde
Es en esta ciudad donde se encuentra la mejor colección de arte renacentista a nivel mundial aunada por Augusto El Fuerte, déspota ilustrado de Sajonia. A pesar de que la ciudad resultó arrasada en 1945, la sala barroca en la que se encontraba permaneció intacta. Son de contemplación obligada: La Venus dormida, de Giorgione; La Madonna Sixtina, de Rafael; y Vista de Dresde, de Canaletto; esta última la tendrás ahí en vivo y en directo ante tus ojos.
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| La Venus dormida, de Giorgione. |
Museo Nacional de Gdansk
De nombre original Muzeum Naradowe, esta galería que en un principio fue un monasterio medieval alberga la obra El último juicio, de Hans Memling, quien la pintó en Brujas en 1467 para un banquero florentino; aunque posteriormente ha pasado por varias manos siendo arrebatado por bucaneros germanos que lo trasladaron a Gdansk, franceses que se lo llevaron a París, prusianos que lo condujeron hasta Berlín, y soviéticos que lo llevaron a Rusia.
Museo de Bellas Artes de Lyon
Esta galería destaca por tener un tamaño ideal, pudiendo además visitar en él desde antigüedades clásicas hasta obras pictóricas de impresionistas franceses como Monet. A diferencia de los museos que se encuentran en parís y que poseen una infinita cantidad de obras, en el Musée des Beaux-Arts de Lyon nos quedaremos satisfechos sin sentirnos abrumados.
Museo Nacional de Arte de Letonia, Riga
Esta galería destaca por tener un tamaño ideal, pudiendo además visitar en él desde antigüedades clásicas hasta obras pictóricas de impresionistas franceses como Monet. A diferencia de los museos que se encuentran en parís y que poseen una infinita cantidad de obras, en el Musée des Beaux-Arts de Lyon nos quedaremos satisfechos sin sentirnos abrumados.
Museo Nacional de Arte de Letonia, Riga
Este precioso museo aguarda la colección de Vihelms Purvitis, paisajista destacado de principios del siglo XX, nacido en el imperio zarista y que murió bajo el Tercer Reich. Sus paisajes transmiten calma y el concepto de una Letonia independiente.
Museo Revoltella, Trieste
Situado en el Noreste de Italia la pieza de arte primordial de este museo es la obra arquitectónica en sí. El edificio fue mandado construir por Pasquale Revoltella, un rico filántropo que tenía la intención de hacer un palacio, el que llenó de pinturas y esculturas de diferentes movimientos artísticos que abarcan del siglo XIX al XX, y que dejó a su ciudad natal.
Situado en el centro del MuseumsQuartier, no se trata solo de una galería digna de enumerar sino de una obligada visita de moda.
Fuente: life.spectator.co.uk
Museo Revoltella, Trieste
Museo Leopold, Viena
Nació a partir de que un austriaco aficionado al arte llamado Rudolf Leopold se hiciera con la mayor colección de obras de Schiele, fallecido en 1918 con tan solo 28 años. Klimt, quien fuera maestro de Schiele también murió en ese mismo año a la edad de 55 años, y firma parte de las obras alojadas en este museo modernista.Situado en el centro del MuseumsQuartier, no se trata solo de una galería digna de enumerar sino de una obligada visita de moda.
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| Muerte y vida, de Gustav Klimt |
Kunsthaus, Zurich
De Zurich es digno mencionar que se trata de la cuna del movimiento Dada, lo que la convierte en una capital cultural permanente. En esta ciudad es donde se refugiaron exiliados de las dos guerras mundiales, quienes originaron dicho movimiento capaz de romper todos los esquemas trazados anteriormente. Si visitamos este museo aprenderemos más sobre él gracias a las obras que alberga pertenecientes a esta corriente. Además podremos observar la belleza de los paisajes suizos con sus montañas y lagos a través de las pinturas de Ferdinand Hodler.Fuente: life.spectator.co.uk



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